En El derecho de la nutrición analizábamos el entonces proyecto de Decreto de fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros de la Generalitat (Valencia), hoy ya convertido en el Decreto 84/2018. La buena voluntad quedaba (queda, de hecho) diluida con el cuestionable acierto de previsiones como la aceptación de los alimentos endulzados con edulcorantes no calóricos, que se separa conscientemente de criterios como los del Documento de consenso sobre alimentación en centros educativos o del artículo 23.6 del Reglamento 1308/2013. (Seguir leyendo…)